La iniciativa destina 400 mil millones de pesos a Ñuble, Biobío y Valparaíso e incluye medidas para reactivar la inversión y el empleo.
La Cámara de Diputados aprobó este martes prácticamente la totalidad de las modificaciones que el Senado había introducido al proyecto de ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, dando luz verde al núcleo de una de las iniciativas más relevantes impulsadas por el Gobierno del presidente José Antonio Kast. Se trata de la llamada “megarreforma”, que combina recursos para zonas afectadas por catástrofes con un paquete de medidas orientadas a destrabar la inversión y el crecimiento económico, según el detalle publicado por BioBioChile.
¿En qué consiste el Plan de Reconstrucción Nacional?
El corazón de la iniciativa contempla 400 mil millones de pesos adicionales para las regiones de Ñuble, Biobío y Valparaíso, zonas que han sido golpeadas por distintos eventos de emergencia en los últimos meses. Según el comunicado oficial del Ministerio de Hacienda recogido por Tiempo21, estos recursos se suman a un conjunto de medidas pensadas para mejorar las condiciones de inversión, reducir barreras administrativas y dar mayor certeza a nuevos proyectos productivos en esas regiones.
El plan no se limita a la entrega de fondos de emergencia. También incluye alivio tributario a través de una reducción del Impuesto de Primera Categoría, beneficios específicos para las pequeñas y medianas empresas, y una exención transitoria del IVA en la compra de viviendas nuevas. Esta última medida busca movilizar un stock cercano a 100.000 viviendas que hoy están disponibles en el mercado pero sin compradores activos debido a los altos costos de financiamiento, de acuerdo con el detalle publicado en el sitio oficial del Gobierno de Chile. A esto se suma la eliminación de contribuciones para personas mayores, uno de los anuncios que generó mayor atención pública durante la tramitación.
¿Cómo se financiarán los 400 mil millones de pesos?
Uno de los aspectos más debatidos del proyecto fue el mecanismo para financiar los recursos sin recurrir a un aumento significativo de la deuda pública. El Ejecutivo optó por establecer mecanismos transitorios de recaudación, entre ellos una tasa preferencial del 10 por ciento para que las personas declaren voluntariamente bienes que mantienen en el extranjero, la cual puede bajar al 7 por ciento si esos recursos regresan a Chile y permanecen en el país por al menos ocho años.
También se creó una ventana de doce meses durante la cual las donaciones pagarán solo la mitad del impuesto habitual, con el objetivo de captar de forma rápida recursos provenientes de grandes patrimonios. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó que estas normas se aprobaron por un amplio margen y con apoyos que van más allá de los partidos oficialistas, sumando votos del Partido Nacional Libertario, el Partido de la Gente y la Democracia Cristiana, según recogió Semanario Local.
¿Qué sigue ahora en la tramitación legislativa?
De las 28 votaciones en particular que contenía la iniciativa, 27 fueron aprobadas por la Cámara de Diputados, cerrando así el tercer trámite constitucional del proyecto. La única norma que quedó pendiente es el mecanismo de compensación al Fondo Común Municipal, asociado a la exención de contribuciones para adultos mayores, que ahora deberá resolverse en una comisión mixta antes de que el proyecto complete su tramitación definitiva.
El Gobierno también destacó otras disposiciones aprobadas dentro del mismo paquete, como el llamado “olvido financiero” y una norma que fija un plazo máximo de treinta días para que las grandes empresas paguen a sus proveedores pequeños y medianos, una medida que busca aliviar los problemas de liquidez que enfrentan miles de pymes en distintas regiones del país.
Con la aprobación de esta semana, el Ejecutivo se acerca a cerrar uno de los procesos legislativos más relevantes de su primer año de gobierno. Mientras se resuelve el último punto pendiente en comisión mixta, la expectativa en Ñuble, Biobío y Valparaíso está puesta en la rapidez con la que estos recursos lleguen efectivamente a terreno, sobre todo en las comunas que aún esperan avances concretos en materia de reconstrucción tras las emergencias que las afectaron.